Con apenas 17 años, Manuel Zapata empieza a construir un nombre fuerte dentro del atletismo argentino. En el Campeonato Nacional U20 disputado en Entre Ríos, el velocista sanjuanino consiguió la medalla de bronce en los 200 metros, además de meterse en la final de los 100, compitiendo contra atletas mayores y con más experiencia.
Pero detrás de la medalla hubo mucho más que una carrera rápida. Hubo presión, nervios, recuerdos y una sensación que todavía le cuesta explicar.
“Una película, la verdad, una película”, resumió Manuel al recordar el momento en el que confirmó su lugar en el podio nacional. “Me vinieron momentos con Renzo Varoni y Agustina Recabarren… te acordás de todo el proceso que pasaste para llegar a ese momento”, contó emocionado.
El atleta del Club Atletismo San Juan, representante de la Federación Atlética Sanjuanina, llegó al campeonato siendo todavía categoría U18. Aun así, logró meterse entre los mejores velocistas juveniles del país en un torneo de altísimo nivel.
En los 100 metros, donde terminó quinto en la final, la experiencia ya había sido movilizante desde antes de largar.
“Fue un momento de pensar hasta dónde llegué, todo lo que logré con mis profesores y todo lo que hice para llegar hasta acá”, expresó. Y aunque la marca no terminó de conformarlo, dejó en claro la exigencia con la que vive cada competencia: “Uno nunca queda conforme. Fue una marca muy agridulce porque la carrera no salió como queríamos”.
La gran explosión llegó después en los 200 metros. Manuel entró a la competencia lejos de los principales favoritos y terminó subiéndose al podio.
“Entré siendo top 15 y fue ir a buscar la muerte desde la serie hasta la final”, describió sobre una actuación que terminó sorprendiendo incluso a muchos especialistas del ambiente atlético.
Cuando vio confirmado el tercer puesto, todo el recorrido apareció de golpe. Su familia siguiéndolo desde San Juan, los entrenamientos, los viajes y las horas de trabajo encontraron sentido en apenas unos segundos.
“Mi familia me estaba viendo desde mi casa, haciéndome el aguante… no podía ni hablar de la felicidad”, recordó.
Lejos de sentirse intimidado por competir contra atletas más grandes, Manuel eligió enfocarse en sí mismo. Esa madurez mental aparece como una de las claves de su crecimiento deportivo.
“Siempre estuve positivo, entrenando al pie de la letra como me decían mis entrenadores y enfocado en el mismo objetivo”, explicó.
La historia de Zapata también tiene algo de descubrimiento inesperado. Antes del atletismo era arquero de fútbol. Sin embargo, cuando conoció las pistas y la velocidad, sintió que había encontrado su lugar.
“Fue un amor a primera vista”, reconoció.
Nacido el 9 de enero de 2009 y oriundo del barrio Tamarindos, comenzó hace apenas cuatro años en el atletismo. Hoy ya aparece entre las grandes promesas nacionales de velocidad.
Y esto recién empieza. Su próximo objetivo será el Nacional U18, donde buscará la marca mínima para competir en el Sudamericano de Brasil.
“Vamos a pelear el oro y buscar la mínima para el Sudamericano”, adelantó.
Con disciplina, velocidad y una mentalidad competitiva poco habitual para su edad, Manuel Zapata empieza a acelerar fuerte dentro del atletismo argentino.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.