Los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 no solamente dejarán medallas, récords y grandes actuaciones deportivas.
Detrás de la organización del acontecimiento hubo uno de los planes de infraestructura deportiva más importantes encarados por la provincia en las últimas décadas.
El Gobierno santafesino impulsó una inversión cercana a los 90 millones de dólares para las obras relacionadas con los Juegos en Rosario, Santa Fe y Rafaela.
De ese paquete, US$75 millones corresponden a financiamiento de CAF -Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-, mientras que el resto fue afrontado con recursos provinciales.
El objetivo fue doble: contar con escenarios capaces de responder a las exigencias de una competencia internacional y, al mismo tiempo, dejar instalaciones que puedan seguir utilizándose una vez que se apague la llama suramericana.
Rosario, con un nuevo polo deportivo
Una de las transformaciones más importantes se produjo en Rosario, principalmente alrededor del Parque Independencia y en otros sectores estratégicos de la ciudad.

Allí se construyó el Invencible Arena, dentro del Predio Ferial del Parque Independencia, destinado durante los Juegos a las competencias de gimnasia artística, rítmica y trampolín.
También se incorporó un nuevo Centro Acuático, preparado para recibir natación, clavados, natación artística y waterpolo.

La apuesta apunta a que los escenarios no queden limitados a las dos semanas de competencia y puedan posteriormente utilizarse para torneos nacionales e internacionales, entrenamientos y actividades de formación.
Santa Fe reforzó su Centro de Alto Rendimiento
En la capital provincial, buena parte de las obras se concentraron en torno al Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD).

Entre las principales intervenciones aparece el nuevo estadio multipropósito cubierto, junto con la renovación de la pista de atletismo y sus sectores complementarios.
A esto se suma, en Recreo, el nuevo Centro Internacional de Tiro Deportivo, construido específicamente para responder a las exigencias de una competencia internacional y pensado también como infraestructura permanente.

Otros escenarios ya existentes fueron reacondicionados, como la pista de atletismo, para recibir disciplinas durante los Juegos.

Rafaela y una obra que conecta directamente con San Juan
Dentro de todo el programa de infraestructura, una de las construcciones más llamativas está en Rafaela.
La ciudad estrenó el Invencible Velódromo, que será escenario del ciclismo de pista y que tiene una particularidad de enorme interés para San Juan: es apenas el segundo velódromo cubierto de estas características que existe en la Argentina.

¿El primero? El Velódromo Vicente Alejo Chancay de San Juan, inaugurado para los Juegos Sudamericanos de Deportes sobre Ruedas de 2023.
De esta manera, desde Santa Fe 2026 el país cuenta con dos grandes escenarios cubiertos destinados al ciclismo de pista.
El nuevo recinto rafaelino posee una pista de madera de 250 metros homologada por la Unión Ciclista Internacional (UCI), la medida utilizada en las principales competencias internacionales.
Cuenta además con espacio central adaptable para otras actividades y tribunas para aproximadamente 400 espectadores.
La pista fue construida con madera producida en Finlandia y su ingeniería y montaje estuvieron a cargo de especialistas internacionales.
Según informó el Gobierno santafesino, solamente para la pista se realizó una inversión cercana a 1,2 millones de dólares, que se sumó a la construcción de toda la estructura cubierta.
Por sus características, el velódromo aparece como uno de los principales legados deportivos de los ODESUR 2026 y abre una nueva referencia nacional para una disciplina en la que San Juan posee una histórica tradición.
Rafaela sumó además un estadio multipropósito, nuevas pistas de BMX Race, BMX Freestyle, skate park y skate street, conformando un polo deportivo que permanecerá activo después de los Juegos.

Las Villas también quedarán después de los Juegos
El programa de inversiones no estuvo limitado a los estadios.
Las ciudades anfitrionas incorporaron también infraestructura destinada al alojamiento de las delegaciones, con Villas Suramericanas que durante la competencia recibirán a los deportistas y posteriormente tendrán utilización habitacional.

Ese concepto atraviesa buena parte del proyecto: aprovechar la realización de los ODESUR para acelerar obras que permanezcan como patrimonio de cada ciudad.
Así, la inversión cercana a US$90 millones no se agotará cuando se entregue la última medalla.
Rosario, Santa Fe y Rafaela quedarán con nuevos estadios, piscinas, pistas y centros especializados.
Y, para el ciclismo argentino, Santa Fe 2026 deja además un dato histórico: Rafaela se suma a San Juan como las únicas dos ciudades del país con velódromos cubiertos de nivel internacional.