Victoria del Carril: «Uno de los objetivos que siempre quise cumplir era irme a jugar afuera, y lo pude cumplir»

Hay torneos cuyos resultados quedan escritos en una tabla. Otros dejan algo más profundo. Para Victoria del Carril, la Superliga de hockey sobre césped disputada en Rosario representó mucho más que el sexto puesto conseguido por la Universidad Nacional de San Juan entre los mejores equipos del interior del país. Fue el regreso al club donde siempre jugó después de cumplir uno de los grandes objetivos de su carrera: disputar su primera experiencia internacional.

La sanjuanina volvió apenas unos días antes del torneo tras permanecer tres meses en el Club Terrassa, en España. Incluso eligió sorprender a sus compañeras llegando antes de lo previsto. «Tenía muchas buenas expectativas desde el primer momento de volver a encontrarme con todas. Las extrañaba, así que disfruté mucho el torneo desde lo humano también», contó.

La UNSJ finalizó sexta en un certamen que reunió a los ocho mejores equipos del interior argentino. Las «Patitas» comenzaron con un empate frente a La Salle de Córdoba, luego cayeron ante Maristas de Mendoza y reaccionaron con dos contundentes victorias frente a Duendes y GER de Rosario para meterse en la definición por el quinto puesto. Finalmente terminaron sextas, aunque las sensaciones dejaron un sabor distinto.

«Terminamos dándolo todo. Nos quedamos con ganas de haber llegado a semifinales porque lo tuvimos ahí, por diferencia de goles nada más. Después nos dimos cuenta de que estábamos para mucho más de lo que logramos», explicó Del Carril.

Lejos de enfocarse únicamente en el resultado, la jugadora reconoce que el torneo dejó una enseñanza inmediata. «Son torneos tan cortos que si no entrás metida desde el minuto cero, en dos días se te termina todo. Eso nos sirve para el próximo desafío.»

Ese aprendizaje llegó inmediatamente después de una experiencia que también modificó su mirada como deportista. Durante tres meses defendió los colores del Club Terrassa, en lo que significó su estreno en el hockey europeo y una prueba que durante mucho tiempo había imaginado, aunque sin animarse a dar el paso.

«Uno de los objetivos que siempre quise cumplir, o algo que no me animaba, era irme a jugar afuera. Y lo pude cumplir ahora», resume la exintegrante del preseleccionado argentino.

La adaptación deportiva fue mejor de lo esperado. Encontró continuidad, confianza y un grupo que la hizo sentir parte desde el comienzo.

«Jugué un montón, me sentía muy parte del equipo y sentía que rendí bien. Además logramos el objetivo deportivo de mantenernos en la Liga de Honor, así que terminé muy contenta», recordó.

Pero el crecimiento no pasó únicamente por la cancha. Como sucede con muchos deportistas que emigran por primera vez, el desafío apareció también cuando se apagaban las luces del entrenamiento.

«Quizás lo más difícil fue llegar y tener que cocinarte, empezar una vida más adulta, irte a vivir sola básicamente», explicó. Aunque en ese proceso contó con un apoyo fundamental: viajó junto a su novio, una compañía que hizo más sencilla la adaptación. «Pensaba que iba a llegar a casa y tener a alguien con quien charlar. Eso hizo que la soledad no se sintiera tanto.»

Sin embargo, hubo cosas imposibles de reemplazar. Mientras seguía compitiendo en España, nunca dejó de mirar lo que ocurría en San Juan.

«Soy muy fan de mi club y de mis amigas. Estaba allá pero pendiente de cómo les iba, preguntando siempre. Me cuesta terminar de soltar e irme», confesó.

El regreso también tuvo pequeños premios que van mucho más allá del deporte. Después de tres meses y medio lejos de casa, volvió a disfrutar de las reuniones familiares, de los amigos y de esos sabores que extrañaba.

«Se extrañaban mucho las juntadas familiares, estar con mis amigos… y también las comidas. Allá era pollo todos los días. Acá llegué pensando en un buen asado y unas milanesas», contó entre risas.

La pasión sigue siendo el motor principal. Más allá de los logros conseguidos y de la experiencia internacional, Del Carril asegura que el hockey continúa ocupando el mismo lugar de siempre en su vida.

«Lo disfruto al 100%. No me imagino un fin de semana sin jugar. Y si pasa, ya lo extraño», afirmó.

Tampoco considera cerrada la posibilidad de volver a emigrar. Haber superado ese desafío le dio confianza para pensar que el camino puede repetirse.

«No le cierro las puertas a volver a irme. Quizás en algún momento se pueda dar otra vez.»

Ahora, nuevamente instalada en San Juan, el foco vuelve a estar puesto en Universidad. Los cuartos de final del torneo mendocino y la definición del campeonato local aparecen como los próximos objetivos inmediatos de un equipo que demostró que puede competir de igual a igual con los mejores del país.

«Estoy en un buen momento del hockey y también de la vida. Ahora toca volver a acomodarme acá en San Juan y afrontar con muchas ganas los torneos que vienen», concluyó.

Victoria del Carril regresó con más experiencia, nuevos aprendizajes y la tranquilidad de haber cumplido uno de los sueños que tenía pendientes. La aventura en España fortaleció su crecimiento deportivo, pero también confirmó algo que nunca dejó de sentir: Universidad sigue siendo su lugar. Y con nuevos desafíos por delante, esa historia todavía tiene muchos capítulos por escribir.

Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.

El video completo se encuentra al final de la nota.

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