Karim Adárvez ganó la medalla de bronce en el Open Panamericano de Buenos Aires y comenzó su camino hacia los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028.
El regreso a un podio internacional suele representar mucho más que una medalla. Para Karim Adárvez, el bronce obtenido en el Open Panamericano de Buenos Aires significó la confirmación de un proceso de transformación que comenzó hace varios años y que hoy lo encuentra compitiendo en una nueva categoría, viviendo en España y proyectando un nuevo sueño olímpico.
El judoca sanjuanino volvió a destacarse en una de las competencias más importantes del circuito continental al quedarse con el tercer puesto en la división hasta 73 kilogramos, resultado que además llegó en un momento especial: el inicio oficial de la clasificación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Para Adárvez, el balance fue claramente positivo.
“De los cuatro combates pude ganar tres, y eso quiere decir que es una competencia completa. Uno hace una competencia completa con cuatro combates o más y tiene la posibilidad de disputar medalla, y en este caso pude ganar la medalla”, explicó durante su entrevista en En 4D.
El sanjuanino comenzó su participación con una victoria por IPPON frente a un representante paraguayo. Luego superó a un rival de Panamá en un exigente combate que se resolvió en tiempo extra. En semifinales cayó ante un competidor canadiense, pero logró recuperarse rápidamente para vencer a un judoca de Estados Unidos y quedarse con el bronce.
Más allá del resultado, el torneo tuvo una relevancia especial porque marcó el inicio de un nuevo ciclo olímpico.
El primer paso hacia Los Ángeles 2028
Mientras muchos deportistas recién comienzan a diagramar el camino hacia los próximos Juegos Olímpicos, Adárvez decidió actuar desde el primer momento.
“Hace diez días exactamente se abrió la clasificación a los Juegos Olímpicos y Buenos Aires era uno de los primeros eventos que abrían la clasificación a Los Ángeles 2028. Entonces tomé la decisión de venir y participar en esta instancia”, contó.
La medalla obtenida en suelo argentino se transformó así en el primer gran resultado de una gira sudamericana que continuará con el Open de Santiago de Chile y posteriormente con el Campeonato Sudamericano.
El objetivo es claro: sumar experiencia, puntos y rodaje internacional en una etapa donde cada competencia puede marcar diferencias pensando en el futuro.
El desafío de competir entre los más fuertes
Uno de los cambios más importantes de la carrera reciente de Adárvez fue el salto desde la categoría hasta 66 kilos a la división de 73 kilos.
La decisión estuvo motivada por cuestiones deportivas, pero principalmente por salud.
“A mí me costaba al último tiempo dar 66 kilos. A nivel salud yo creo que era la mejor decisión y tomé la decisión de subir a 73”, explicó.
Sin embargo, el cambio implicó nuevos desafíos.
“Ahora peso los 73 kilos, pero me encuentro con rivales que pesan 80 kilos y bajan a 73. Yo peso lo que es mi categoría, entonces tengo que compensar ese peso que me falta con menos estrés y llegando más fresco a la competencia, pero esos kilos se sienten”, reconoció.
La adaptación no fue inmediata. Requirió modificar rutinas, entrenamientos y estrategias de combate. Sin embargo, los resultados comienzan a demostrar que la apuesta fue acertada.
La medalla conseguida en Buenos Aires aparece como una prueba concreta de que el proceso está dando frutos.
España, una decisión para crecer
Detrás de cada resultado también hay decisiones personales importantes.
En 2023, Adárvez dejó San Juan para radicarse en España con el objetivo de potenciar su carrera deportiva. Desde entonces vive en Brunete, una localidad cercana a Madrid que alberga uno de los centros de entrenamiento más prestigiosos del mundo.
“Es un club donde tiene cinco atletas olímpicos, dos campeones del mundo y un medallista olímpico. Tomé la decisión de irme en 2023 para poder progresar en el judo”, señaló.
La experiencia europea le permitió elevar el nivel de entrenamiento, competir con mayor frecuencia en torneos internacionales y convivir diariamente con deportistas de élite.
Esa búsqueda permanente de crecimiento es una de las razones que explican por qué, a pesar de los cambios y desafíos, continúa vigente en el máximo nivel.
Mucho más que una medalla
Durante la entrevista, una frase sintetizó el verdadero significado que el deporte tiene en su vida.
“Para mí el judo lo es prácticamente todo, porque me enseñó a vivir la vida de otra manera y a afrontar la vida de otra manera”, afirmó.
Lejos de enfocarse únicamente en los triunfos, el sanjuanino destacó el valor de las derrotas y de los aprendizajes que dejan los momentos difíciles.
“Siempre digo que el deporte de élite te enseña mucho más a perder que a ganar. Cuando uno ya ha aprendido a perder, cuando gana lo disfruta de otra manera y valora las pequeñas cosas de otra manera”, reflexionó.
Esa mirada ayuda a comprender por qué una medalla puede representar mucho más que una posición en una tabla. Detrás del bronce obtenido en Buenos Aires hay años de sacrificio, cambios de país, adaptación a una nueva categoría y una convicción intacta de seguir creciendo.
Tras finalizar el Campeonato Sudamericano, Adárvez regresará por unos días a San Juan para reencontrarse con su familia antes de volver a España y continuar con su actividad profesional y deportiva. Mientras tanto, el camino hacia Los Ángeles 2028 ya está en marcha y el judoca sanjuanino acaba de dar un primer paso que invita a ilusionarse.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.
El video completo se encuentra al final de la nota.