Hay amistosos que sirven para sumar minutos y otros que permiten descubrir dónde está parado un equipo. Para UPCN San Juan Vóley, los dos partidos ante Japón B tuvieron algo de ambas cosas. El campeón vigente de la Liga Argentina no pudo quedarse con ninguna de las dos presentaciones, pero encontró una exigencia poco habitual para una pretemporada que recién comienza.
Y en medio de esa primera prueba apareció una idea que resume la identidad del equipo y también la de uno de sus referentes históricos. “Todo lo que se juega es a ganar, a salir campeón”, aseguró Alejandro Toro.
La frase no es casual. A sus 37 años, con una extensa trayectoria dentro y fuera del país y después de haber sido una de las figuras de la décima corona de UPCN, el punta receptor sanjuanino sigue hablando de competencia con la misma ambición. Porque para Toro, la vigencia no pasa solamente por mantenerse en una cancha: también significa sostener la mentalidad que convirtió al Gremio en el club más ganador de la historia del vóley argentino.
Los amistosos frente a Japón B fueron el primer examen de la temporada 2026/27. El primero terminó con derrota 3-2, luego de que UPCN se adelantara 2-0. El segundo fue triunfo asiático por 3-0, aunque con varios pasajes parejos. Sin embargo, para Toro, el balance no quedó atado al resultado.
“Después, revisando el video y viendo todo cómo se fue dando, creo que fue muy positivo para nosotros. Estamos seguros que no vamos a tener otro equipo tan bueno para competir en esta liga”, explicó.
La exigencia llegó temprano. El propio jugador reconoció que quizás hubiese sido ideal enfrentar a un rival de ese nivel con un poco más de trabajo acumulado y con el plantel en otro momento físico. Pero UPCN decidió asumir el desafío y encontró una referencia concreta.
“Japón fue un nivel de alto para arriba que nos permite ver para qué estamos y creo que lo hicimos muy bien”, sostuvo el sanjuanino.
Una camiseta que se juega para ganar
Para Toro, la palabra amistoso tiene límites. Puede tratarse de un partido de preparación, puede ser el comienzo de una temporada y pueden faltar todavía semanas de trabajo, pero cuando entra a la cancha la lógica cambia.
“Para un deportista por ahí no existe mucho esa palabra. Uno siempre quiere ganar y dar su máximo para lograr ese objetivo”, expresó al recordar los dos partidos.
Esa competitividad es parte de la identidad de UPCN. Y el propio Toro la explicó sin demasiadas vueltas cuando habló de los objetivos que se vienen.
La Supercopa, programada para el 16 y 17 de octubre en Buenos Aires, será el primer compromiso oficial. Después llegarán la Liga, la Copa y el Sudamericano. El calendario es extenso, pero la vara no cambia.
“No hay chance de que te digan: vamos a jugar para llegar a ser terceros o vamos a jugar para llegar a la final. Todo lo que se juega es a ganar, a salir campeón”, afirmó.
No significa que los títulos estén garantizados. Toro conoce demasiado bien el deporte como para plantearlo de esa manera. Pero sí hay una responsabilidad que viene con la camiseta y con la estructura de un equipo acostumbrado a competir arriba.
“Hay veces que sale, hay veces que no, pero siempre el objetivo es ganar los campeonatos”, resumió.
La continuidad como una apuesta
Uno de los aspectos que distingue al UPCN que comienza la temporada es la decisión de mantener buena parte del plantel que consiguió el último título de Liga.
Después de salir campeón, las ofertas aparecen y los caminos se multiplican. Por eso, para Toro, sostener una base importante representa un esfuerzo que no siempre se percibe desde afuera.
“En Europa es muy común mantener una base por lo menos del 70% de los jugadores. La verdad que es un esfuerzo muy grande de la dirigencia y del cuerpo técnico, porque después de salir campeón tenés muchas más ofertas y más puertas abiertas”, explicó.
UPCN conservó aproximadamente ocho jugadores y sumó incorporaciones con experiencia. Para un equipo que todavía está en etapa de preparación, esa continuidad puede marcar una diferencia.
Toro lo notó desde los primeros partidos.
“Teniendo una base sólida se vio esa conexión en un primer partido sin ni siquiera haber hecho mucho juego en los entrenamientos. Creo que gracias a lo que logramos el año pasado como equipo se pudo ver eso”, señaló.
La nueva temporada, entonces, no parte completamente de cero. Hay una historia reciente, un campeonato conseguido y vínculos construidos dentro de la cancha. Ahora el desafío será transformar esa base en un nuevo equipo.
El cariño de San Juan también se juega
Los partidos ante Japón B tuvieron otro protagonista: el público.
Aunque se trataba de encuentros de pretemporada, las tribunas volvieron a mostrar el respaldo que UPCN construyó durante años. Para Toro, que conoce la evolución del club desde hace mucho tiempo, esa respuesta tiene un significado especial.
“El público siempre acompaña y la verdad que es un placer, un orgullo, una responsabilidad enorme jugar con toda la gente que siempre nos acompaña”, expresó.
El sanjuanino recordó que en sus primeros años la realidad era diferente. Hoy, UPCN logró trascender al gremio y convertirse en una de las grandes banderas del vóley de la provincia.
“Creo que ese es el amor de los sanjuaninos. UPCN se ha ganado ese cariño con el tiempo y hoy ha crecido mucho como institución, como bandera del vóley sanjuanino”, destacó.
Para un jugador identificado con San Juan y con la camiseta, ese vínculo agrega algo más a cada temporada. No se trata solamente de defender un título, sino también de representar una historia que el público siente como propia.
Una anécdota japonesa y una mentalidad sin concesiones
La serie ante Japón también dejó un momento distendido. Cuando le preguntaron por alguna anécdota de los encuentros, Toro dejó en claro que su forma de vivir la competencia no le permite demasiada admiración por el rival.
“No soy muy cholulo de los jugadores ni de Japón. Como son medio contrincantes, a mí ya me caen mal. No les pido nada y les quiero ganar”, dijo entre risas.
Después contó la situación que más le llamó la atención dentro de la cancha: la dificultad para identificar a los jugadores japoneses.
“Había veces que te confundías, no sabías si era central, si era el opuesto. Técnicamente se mueven todos iguales, hacen todo bien. Era difícil diferenciarlos”, relató.
Más allá de la anécdota, el nivel de Japón dejó una señal positiva para UPCN. La pretemporada recién empieza, pero el equipo ya tuvo que responder ante una exigencia internacional.
Y para Alejandro Toro, cada nueva temporada también representa una oportunidad de volver a empezar sin olvidar todo lo construido. Hace años fue parte de aquel UPCN campeón sudamericano en 2012. Hoy, con más experiencia y otra historia sobre sus hombros, el deseo sigue vigente.
“Ojalá podamos repetir y creo que por lo menos lo estamos dando todo día a día para poder lograrlo”, expresó.
La Supercopa será el primer objetivo oficial. Después llegarán la Liga, la Copa y el Sudamericano. Para UPCN, el desafío vuelve a ser grande. Para Toro, también es una nueva oportunidad de demostrar que el paso del tiempo no modificó su ambición: la camiseta se prepara para competir y, cuando llega el momento, siempre se juega para ganar.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.
El video completo se encuentra al final de la nota.