Para Iliana Morte, competir no siempre significa tener una rival enfrente. En la tercera fecha del Torneo Provincial de patinaje artístico, desarrollada en el Velódromo Multipropósito Vicente Alejo Chancay, la sanjuanina tuvo que enfrentarse a una situación particular: fue la única participante de su categoría. Y lejos de convertir la competencia en un trámite, encontró allí otra manera de exigirse.
“Es un poco de las dos”, explicó al referirse a la sensación de competir sin otra patinadora en pista. Por un lado, existe el alivio de no tener una rival directa; por el otro, aparece una presión diferente: la de superarse a sí misma.
La deportista del Andino Patín Club utilizó la tercera fecha provincial como una instancia de preparación para lo que realmente tiene marcado en el calendario: el Campeonato Nacional. El resultado fue positivo, pero para ella hubo algo incluso más importante que el primer puesto: comprobar que una figura que venía siendo difícil durante los entrenamientos finalmente salió como esperaba en plena competencia.
“Una figura que en los entrenamientos no me venía saliendo, justo en la competencia sí me salió como corresponde, así que eso es una alegría”, contó Iliana.
Ese pequeño logro técnico terminó teniendo un valor especial. En una disciplina como Figuras Obligatorias, donde la precisión, el equilibrio, la concentración y el dominio de los filos son determinantes, conseguir que un movimiento salga en competencia puede significar mucho más que una buena ejecución: es una señal de que el trabajo realizado durante los entrenamientos empieza a trasladarse a la pista.
Y justamente esa confianza es la que Iliana pretende llevarse al Nacional. Allí el panorama será completamente distinto. Tendrá ocho competidoras en su categoría y solamente tres llegarán al podio, por lo que la exigencia será mucho mayor.
La sanjuanina ya conoce lo que significa terminar entre las mejores. El año pasado consiguió el tercer puesto nacional, una experiencia que ahora funciona como referencia y también como motivación.
“Poder quedar en podio. El año pasado quedé en podio, quedé tercera, así que poder hacer un poquito igual o mejor que el año pasado”, expresó sobre su objetivo.
Pero detrás de las posiciones, las medallas y las competencias hay una razón mucho más personal que explica por qué el patín ocupa un lugar tan importante en su vida. Iliana practica este deporte desde los tres años y, después de más de una década sobre los patines, todavía encuentra allí una forma de desconectarse de todo lo que ocurre fuera de la pista.
“Ponerse los patines y sentirse como que puedes descargar todo ahí”, describió. Para ella, esa sensación es una de las claves que hicieron que el patinaje se transformara en mucho más que una actividad deportiva.
“Desconectar siempre de todo, de tu cabeza, de lo que pase afuera. Siempre es como un alivio”, agregó.
Ese vínculo con el deporte también está atravesado por una historia familiar. El apellido Morte ya tiene reconocimiento dentro del patinaje artístico sanjuanino, especialmente por la trayectoria de su primo Jesús Octavio Morte, quien se consagró campeón de la World Cup 2026 en Libre Masculino Juvenil.
Entre ambos existe una relación que excede ampliamente la competencia.
“Es como mi hermano”, contó Iliana sobre Octavio. Aunque cada uno se especializa actualmente en disciplinas diferentes —ella en Figuras Obligatorias y él en Libre y Danza—, comparten buena parte de su vida alrededor del patinaje y se acompañan desde un vínculo familiar muy cercano.
“Nos contamos todo de patín, de todo. Somos muy unidos”, relató.
La historia de Iliana también permite entender que llegar a una competencia nacional no depende únicamente de lo que ocurre durante los minutos de una presentación. Hay entrenamiento, concentración, preparación mental y también un aspecto que muchas veces queda fuera de la pista: el esfuerzo económico que implica sostener una carrera deportiva.
La propia patinadora lo reconoce como uno de los obstáculos que deben afrontar quienes practican esta disciplina.
“En patín es mucho el gasto económico. Es lo que por ahí no te hace participar de otros torneos”, explicó.
Por eso, detrás de cada participación hay también un esfuerzo para reunir los recursos necesarios y poder continuar compitiendo. A sus 17 años, Iliana entiende que alcanzar sus objetivos requiere mucho más que talento.
“La cabeza es muy importante en todos los deportes. Y también es lo que también te puede bajar”, reflexionó.
La preparación mental aparece así como una pieza central de su camino. Saber corregir, aceptar los errores, sostener la motivación y volver a intentarlo forman parte de una rutina que no termina cuando se apagan las luces del torneo.
El sueño, además, está claro. Iliana quiere seguir avanzando hasta alcanzar una de las metas más importantes que se propuso dentro del patinaje: llegar a un Mundial de Escuela.
“Eso sería lo top”, resumió con sencillez.
Antes de pensar en esa meta mayor, sin embargo, hay un desafío inmediato. El Campeonato Nacional comenzará el 30 de agosto y se extenderá hasta el 17 de septiembre. Allí Iliana volverá a encontrarse con rivales de su categoría y tendrá la oportunidad de medir cuánto creció desde aquella medalla de bronce del año pasado.
La tercera fecha provincial le dejó una victoria, pero sobre todo una certeza: incluso cuando no hay otra patinadora en pista, siempre existe alguien a quien superar. Ella misma.
Y ahora esa búsqueda tendrá un escenario más exigente, ocho rivales y un objetivo concreto: volver a meterse entre las tres mejores del país. Mientras tanto, el sueño del Mundial de Escuela sigue esperando un poco más adelante.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.
El video completo se encuentra al final de la nota.