Luisina Guidi y su primera vez con San Juan: «Siempre me tocó verlo de afuera, ahora por fin me toca vivirlo desde adentro»

Representar a San Juan era un sueño que Luisina Guidi llevaba mucho tiempo imaginando. Había visto esa experiencia desde afuera, acompañando a sus hermanos en distintos seleccionados, incluso siguiendo el recorrido de Samuel con la Selección Argentina. Esta vez, la historia tenía un protagonista diferente. Le tocó ponerse la camiseta, entrar a la cancha y sentir en primera persona todo aquello que durante años había observado desde la tribuna.

La armadora integró la Selección Sanjuanina femenina Sub 16 que finalizó en el 13° puesto del Campeonato Argentino disputado en Comodoro Rivadavia. Sin embargo, para ella el balance va mucho más allá de una ubicación final. Lo que permanecerá será el crecimiento compartido con un grupo que, partido tras partido, fue encontrando su identidad.

«Una experiencia súper linda. Al principio nos costó un poco porque no habíamos tenido mucho roce como equipo, no entrenamos mucho tiempo, pero con el paso de los partidos fuimos mejorando un montón deportivamente como equipo, uniéndonos. Y el estar afuera de la cancha también nos unió adentro de la cancha.»

Esa construcción colectiva fue uno de los principales aprendizajes del torneo. Con pocos entrenamientos previos, el seleccionado necesitó tiempo para conocerse, entenderse y encontrar funcionamiento. La convivencia terminó siendo tan importante como el trabajo dentro de la cancha.

El Argentino también modificó su mirada sobre el nivel de la competencia nacional. En un torneo donde conviven las mejores jugadoras de cada provincia, los prejuicios desaparecen rápidamente.

«Aprendí también mucho el no sobreestimar ni subestimar a otros equipos. Por ahí decís que una provincia no es tan fuerte y después adentro de la cancha era otra cosa. O también ves que los equipos que parecen superiores se equivocan como cualquier chica de tu edad.»

La reflexión resume uno de los mayores valores que dejan este tipo de competencias juveniles: comprender que el respeto se gana dentro de la cancha y que ninguna camiseta juega sola.

Entre todos los partidos disputados hubo uno que quedó especialmente marcado en la memoria del plantel. Fue frente a las locales, Chubut, cuando el equipo logró mostrar la evolución que había construido durante el campeonato.

«El mejor partido que jugamos fue contra las locales, contra Chubut. Lo empezamos medio mal, pero después empezamos a avanzar y nos quedamos todas muy contentas con ese partido. Ahí se vio el trabajo en equipo, todas juntas.»

Más allá del resultado, ese encuentro representó la confirmación de que el grupo había encontrado una forma de competir, sosteniéndose unas a otras en los momentos difíciles.

Pero si hubo un instante imposible de olvidar para Guidi, ocurrió incluso antes del primer saque. Fue cuando entendió que ahora era ella quien vestiría la camiseta de San Juan.

«Mucha emoción y muchas ganas de ya jugar y de mostrar por qué estamos cada una en el lugar que estamos. Siempre me tocó verlo de afuera, ahora por fin voy a poder verlo desde adentro, estar ahí, sentir la emoción y la adrenalina.»

La frase resume un recorrido familiar muy ligado al deporte. Durante años acompañó el camino competitivo de sus hermanos. Ahora le tocó escribir su propia historia, con las mismas ilusiones y la misma responsabilidad de representar a la provincia.

Ese sentimiento también explica el compromiso cotidiano que mantiene con el vóley. Detrás de cada torneo existen entrenamientos, viajes, horarios y muchas decisiones personales.

«Es algo que yo elijo todos los días, es que a mí me gusta hacerlo. Es un sacrificio de esos lindos, de los que valen la pena. Faltar a cumpleaños, a juntadas, pero es una prioridad. Si falto a un entrenamiento o a un partido siento que me falta algo.»

En esas palabras aparece una madurez poco habitual para su edad. El deporte dejó de ser solamente una actividad recreativa para convertirse en una elección diaria, asumida con convicción y entusiasmo.

El Argentino Sub 16 dejó enseñanzas deportivas, amistades nuevas y experiencias que difícilmente se olviden. Para Luisina Guidi significó comprobar que el esfuerzo de todos los días tiene recompensa cuando llega la oportunidad de defender la camiseta de San Juan.

Con esa primera experiencia ya vivida, el desafío será seguir creciendo dentro del vóley y prepararse para las próximas convocatorias, con la ilusión de volver a representar a la provincia y continuar construyendo su camino deportivo.

Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.

El video completo se encuentra al final de la nota.

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