Del 3-3 a la gloria: dos protagonistas cuentan cómo se construyó el título de UVT

Hay campeonatos que se recuerdan por el resultado. Otros permanecen por todo lo que hubo antes de levantar la copa. El Campeonato Argentino Juvenil 2026 que conquistó UVT pertenece a esa segunda categoría. Detrás de la victoria por penales frente a Valenciano hubo meses de entrenamiento, sacrificio, paciencia y un grupo que nunca dejó de creer.

Después del empate 3 a 3 en una final apasionante disputada en la cancha de Olimpia, el conjunto sanjuanino mostró carácter en la definición desde el punto penal, ganó 2 a 0 y volvió a gritar campeón. Pero cuando llegó el momento de explicar el logro, ninguno de los protagonistas habló primero del marcador.

«Es un logro que venimos buscando desde hace mucho, porque trabajamos todos los días a full para que se nos vea de esta manera. Gracias a Dios y al sacrificio de todos, se nos dio lo que buscábamos», resumió uno de los juveniles de UVT.

En esas palabras aparece el verdadero sentido de la conquista. El título no fue una casualidad ni el resultado de una sola tarde. Fue la consecuencia de un proceso sostenido, de entrenamientos diarios y de un grupo que decidió apostar por el trabajo cuando todavía no existían las certezas.

Esa misma idea también atraviesa el relato de Lorenzo Villegas, quien definió la consagración con una emoción difícil de ocultar.

«Este título es una emoción increíble para mí y para este equipo. Después de tanto tiempo, volver a tenerlo en nuestra casa es lo más hermoso que se puede conseguir», expresó.

Las dos miradas coinciden en un punto: el campeonato significó mucho más que un trofeo. Representó la posibilidad de devolver a UVT a lo más alto del hockey juvenil argentino y hacerlo frente a un rival de enorme jerarquía como Valenciano.

La final exigió fortaleza mental además de talento. Ambos jugadores destacaron que el trabajo previo fue determinante para afrontar un partido que se mantuvo abierto hasta el último instante.

«Nos mentalizamos porque sabíamos que iba a ser un partido difícil. Supimos mantener la calma, pensar bien cada jugada y plantarnos muy bien», recordó Villegas.

Su compañero fue en la misma dirección al explicar qué terminó inclinando la balanza.

«No sé si hay una sola clave. Yo creo que fue la constancia, la paciencia y la tranquilidad. Eso siempre te lleva por un buen camino», sostuvo.

La serenidad también fue el mensaje que transmitió el cuerpo técnico antes de salir a disputar una de las finales más importantes de la temporada.

«Nos dijeron que estuviéramos tranquilos, que confiáramos en cada uno de nosotros, que todo iba a salir de la mejor manera», recordó uno de los campeones.

Villegas complementó esa idea con otro aspecto que considera indispensable para entender la campaña.

«La clave para ganar este partido fue la unión que tenemos en el equipo», afirmó.

La respuesta refleja la identidad de un plantel que nunca buscó figuras individuales. Incluso cuando les preguntaron por sus actuaciones personales, ambos eligieron destacar al grupo por encima de cualquier rendimiento particular.

«No sé si hablar de mi partido. Creo que todo el equipo jugó un partidazo, y también Valenciano. Todos estuvimos muy bien», comentó uno de ellos.

La mirada colectiva vuelve a aparecer cuando hablan de las personas que hicieron posible el recorrido. Uno dedicó el campeonato a su familia, al club, a los compañeros y a quienes acompañaron cada paso del proceso. El otro amplió aún más el reconocimiento.

«No tengo palabras de agradecimiento. Mi familia, mis amigos, los médicos, los traumatólogos… Mucha gente hizo un trabajo enorme para que hoy yo pudiera estar dentro de esta cancha», expresó con emoción.

En medio de la celebración también hubo espacio para mirar hacia adelante. Como todo deportista juvenil, el campeonato no representa una meta definitiva, sino un impulso para seguir creciendo.

«Mi sueño es jugar en Primera y, si Dios quiere, algún día también hacerlo en Europa. Falta mucho, pero ese es el objetivo», confesó uno de los protagonistas.

Ese deseo sintetiza el espíritu de una generación que entiende que el Argentino Juvenil no marca un punto final, sino el comienzo de nuevos desafíos.

UVT volvió a ser campeón nacional después de una final inolvidable. Pero el verdadero triunfo, según quienes estuvieron dentro de la pista, se construyó mucho antes del pitazo inicial: en los entrenamientos, en la paciencia para sostener el esfuerzo, en la confianza mutua y en un grupo que eligió caminar unido hasta alcanzar el objetivo que llevaba tanto tiempo persiguiendo.

Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.

El video completo se encuentra al final de la nota.

https://youtu.be/g6_DFFBWgH8

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