Jesús Vega, el héroe del ascenso de Del Bono: “Una felicidad enorme, una sensación hermosa, inexplicable”

El fútbol tiene momentos que parecen escritos para quienes más los esperan. Para Jesús Vega, el domingo 4 de octubre de 2026 fue uno de esos días: después de pasar casi un mes entre sesiones de kinesiología y con la incertidumbre de no saber si llegaría al final del campeonato, terminó convirtiendo el gol que le dio a Sportivo Juan B. Del Bono el título de la Primera B y el ascenso a la máxima categoría del fútbol sanjuanino.

El Bodeguero venció 2-1 a Sportivo Federico Picón en el Estadio del Bicentenario y concretó su regreso a Primera A después de dos temporadas en el ascenso. Pero, detrás de la celebración colectiva, hubo una historia personal marcada por la espera, la recuperación y la oportunidad de aparecer justo cuando el equipo más lo necesitaba.

“Poder hacer el gol que nos termina dando el campeonato, el ascenso, es algo muy lindo. Una sensación hermosa, inexplicable”, expresó Vega en diálogo con el programa En 4D, de Canal 4.

Su alegría no se explicaba solamente por haber sido el autor del tanto decisivo. También era el desahogo de un futbolista que había acompañado al equipo durante toda la temporada, que había atravesado dificultades físicas y que llegó a la definición con la posibilidad de quedarse afuera por una lesión.

Un mes de incertidumbre antes del partido más importante

Vega había sido parte del recorrido de Del Bono durante el campeonato, pero una lesión amenazó con dejarlo al margen en el tramo decisivo. Durante casi un mes debió trabajar con un kinesiólogo y no pudo entrenarse con normalidad junto a sus compañeros.

La situación lo encontró en un momento incómodo: después de jugar prácticamente todo el torneo, no tenía asegurada su presencia en el encuentro que podía cambiar el destino del club.

“Venía motivado, pero a la vez un poquito amargado porque estaba con los tiempos muy justos. No sabía si llegaba a esto, al final del campeonato”, contó el delantero.

La recuperación avanzaba, aunque el calendario no daba demasiado margen. Del Bono se jugaba el ascenso y él quería estar en la cancha. No sabía si tendría la oportunidad de participar, pero mantenía la ilusión de ser importante para el grupo.

Finalmente, pudo ingresar y aprovechar su momento. En una definición cargada de tensión, Vega encontró su oportunidad y convirtió el gol que terminó inclinando el partido a favor del conjunto bodeguero.

En su relato también hubo lugar para un compañero fundamental en esa jugada: Jonny Tejada, quien le envió el centro que precedió a la definición. Vega recordó esa asistencia con entusiasmo y describió el tanto como un gol hermoso.

La conquista tuvo un valor que excedió el resultado. Para el delantero, significó transformar semanas de preocupación en una celebración que difícilmente olvidará.

La presión de depender de sí mismos

El ascenso no se resolvió en un contexto sencillo. Del Bono llegó a la última fecha sabiendo que dependía exclusivamente de su resultado, pero también con la presión de tener que sostener una ventaja deportiva frente a un rival que seguía sumando y no le permitía relajarse.

La obligación de ganar venía acompañando al equipo desde varias jornadas atrás. Cada partido podía acercarlo al objetivo o complicar un camino que se había construido durante meses.

Vega reconoció que esa exigencia se sentía dentro de la cancha, especialmente cuando los minutos pasaban y el gol no llegaba.

“Mientras pasan los minutos, uno puede desesperar un poco, habiendo tanto en juego”, explicó. Sin embargo, destacó que el equipo consiguió mantener la calma hasta encontrar la oportunidad que necesitaba.

El partido había comenzado favorable a Sportivo Federico Picón, que se puso en ventaja con el tanto de Román Páez. Del Bono tuvo que reaccionar y construir una remontada en el encuentro más importante de su temporada. Alexis Murúa, de penal, marcó el empate y Vega completó la victoria por 2-1.

No alcanzaba con la ilusión ni con el recorrido previo: el equipo debía responder en el momento de mayor presión. Y lo hizo.

Una revancha después de las semifinales

El ascenso también tuvo un significado especial por lo ocurrido en la temporada anterior. El entrenador, que continuaba al frente del equipo desde el año pasado, compartía con sus jugadores la necesidad de convertir aquella frustración en una nueva oportunidad.

Del Bono había quedado eliminado en semifinales y ahora tenía la posibilidad de cambiar ese desenlace por una celebración.

Según contó Vega, el mensaje previo del técnico estuvo centrado en la tranquilidad y la confianza. El plantel debía entender que un partido de estas características podía complicarse, pero que tenía las herramientas para resolverlo.

“Nos habló de que supiéramos manejar la tranquilidad y que, si no salían las cosas, confiaba en nosotros”, recordó el futbolista.

El equipo respondió a esa confianza con paciencia. Incluso cuando el marcador no acompañaba, consiguió sostenerse en partido y esperar el momento adecuado para dar vuelta la historia.

Esta vez no hubo una eliminación que lamentar. Hubo un título, un ascenso y un plantel que pudo cerrar el campeonato con el objetivo cumplido.

El valor de un grupo que estuvo a la altura

Más allá de su gol, Vega puso el foco en el funcionamiento colectivo y en los vínculos que se construyeron durante el año. Para él, la fortaleza de Del Bono no estuvo únicamente en quienes tuvieron más minutos, sino también en los futbolistas que esperaron su oportunidad y respondieron cuando les tocó jugar.

“Nosotros tenemos un grupo muy humano. Hemos bancado siempre, hemos sido todos importantes”, afirmó.

La definición de Vega resume una parte importante del recorrido del campeón: un equipo que debió atravesar dificultades, administrar la presión y encontrar respuestas en diferentes momentos de la temporada. El ascenso fue el resultado final de ese trabajo compartido.

Su propia experiencia durante la lesión le permitió vivir la consagración desde un lugar particular. Primero apareció la incertidumbre de no saber si podría estar disponible; después, la motivación de regresar; finalmente, la posibilidad de convertirse en protagonista de una tarde inolvidable.

Con el objetivo cumplido, también queda abierta la cuestión de cómo continuará el plantel en la nueva categoría. Vega reconoció que todavía habrá que evaluar qué jugadores seguirán en la institución, aunque dejó en claro que el grupo tiene fortaleza para afrontar lo que venga.

“Si nos toca seguir ahí en la institución, en otra categoría, habrá que tomarla como tal, prepararnos para eso”, sostuvo.

El regreso a Primera A marca un nuevo desafío para Del Bono, que tendrá que prepararse para competir en un nivel superior después de dos años en la B. Para Vega, el gol ante Picón quedará ligado a la consagración, pero también a todo lo que hubo detrás: la lesión, la paciencia, el respaldo de sus compañeros y la confianza de un equipo que nunca dejó de perseguir su objetivo.

El Bodeguero ya tiene su lugar en la máxima categoría sanjuanina. Ahora comienza otra etapa: armarse para competir en Primera A y demostrar que está preparado para sostener el lugar que recuperó en el Estadio del Bicentenario.

Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.

El video completo se encuentra al final de la nota.

Entradas relacionadas