“Tengo la dicha de ir coleccionando mascotas”: Rubén Ramos volvió al podio en sus terceros Juegos Suramericanos
Hay medallas que se suman a una estadística y otras que adquieren un significado especial por todo lo que hay detrás. Para Rubén Ramos, el bronce conseguido con Argentina en la persecución por equipos de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 tiene un poco de ambas cosas.
Es su tercera participación en unos Juegos Suramericanos y nuevamente aparece entre los medallistas. Después de la plata conseguida en la misma prueba en Asunción 2022, el sanjuanino volvió a subir al podio, esta vez junto a Marcos Méndez, Santiago Gruñeiro y Tomás Moyano.
“Muy contento por haber logrado una nueva medalla en estos Juegos Sudamericanos, en mis terceros Juegos”, contó Ramos después de la definición.
La medalla fue el resultado de un trabajo que había comenzado mucho antes de entrar al velódromo. La cuarteta argentina pasó un mes concentrada en Rafaela, trabajando tanto la parte física como la coordinación y la estrategia específica de una disciplina en la que cada movimiento tiene que estar sincronizado.
“Estuvimos concentrados mucho tiempo trabajando la parte práctica y estratégica de esta prueba. Sobre todo esta que requiere mucha coordinación”, explicó el sanjuanino.
Un equipo construido en Rafaela
La formación argentina tenía una particularidad: combinaba la experiencia de la cuarteta elite con corredores que habían participado el año anterior en los Juegos Suramericanos Junior.
El cuerpo técnico tuvo que encontrar la manera de ensamblar esas diferentes experiencias en una formación competitiva.
Ramos fue parte de ese proceso y valoró especialmente el tiempo compartido antes de la competencia. “Se creó el equipo técnico, buscó la mejor manera para tener un equipo competitivo y creo que lo pudimos demostrar”, sostuvo.
En la clasificación, Argentina había quedado cerca de la segunda posición. La diferencia fue de poco más de un segundo, pero para Ramos esa distancia también mostró cuánto queda todavía por trabajar.
“Tenemos que seguir poniendo detalles para poder llegar a estar en los puestos de vanguardia”, analizó.
La definición por el bronce fue ante Venezuela y allí apareció una de las imágenes más contundentes de la jornada.
Argentina salió concentrada, aprovechó sus condiciones y comenzó a descontar terreno hasta alcanzar a su rival. Cerca de los 3.000 metros, la cuarteta argentina neutralizó a Venezuela y aseguró automáticamente la medalla.
“Se pudo dar que antes de tiempo le pudimos dar alcance a Venezuela. Y eso la verdad que nos hizo bien moralmente al tenerlos en la misma recta, eso nos empujó más para poder seguir avanzando”, relató Ramos.
Otra medalla, otra historia
La comparación con Asunción 2022 es inevitable. Cuatro años atrás, Ramos había conseguido la plata en persecución por equipos. En Santa Fe volvió a subir al podio, aunque esta vez con un bronce.
Pero hay algo que diferencia especialmente esta edición: la cercanía con su familia.
Los Juegos se disputaron en Argentina, en un escenario que el equipo conoció durante las semanas previas y que Ramos pudo sentir casi como propio. Parte de su familia viajó hasta Rafaela para acompañarlo.
“La familia está acá, parte de mi familia está acá. Sé que hay mucha gente que me está viendo también a la distancia”, contó.
Entre quienes estuvieron presentes hubo alguien particularmente importante: su hija.
Y esta vez ella pudo comprender lo que significaba ver a su papá arriba de un podio.
La medalla que se va para casa
La escena familiar terminó convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos de la entrevista.
La hija de Ramos ya lo había visto competir en Juegos anteriores, pero era demasiado pequeña para dimensionar lo que estaba viviendo. Ahora, en cambio, pudo verlo celebrar una medalla de un evento del ciclo olímpico.
“Es la primera vez. En realidad ya me ha visto en los Juegos anteriores, pero era muy chiquita. Entonces ahora doy fe que ya va a tener conocimiento de este podio”, contó entre risas.
Y apareció entonces una de esas pequeñas tradiciones que acompañan la carrera de un deportista.
Ramos contó que suele llevarse una mascota de cada competencia importante en la que participa.
“Gracias a Dios tengo la dicha de ir coleccionando mascotas en los eventos que puedo competir. Así que bueno, con mucho orgullo lo llevo para la casa”, expresó.
Esta vez, esa mascota viajará con una medalla de bronce y con un recuerdo diferente: el de su hija viendo y entendiendo por primera vez lo que significa acompañar a su papá en un podio de un Juego Suramericano.
Mucho más que cuatro ciclistas
La medalla tampoco fue presentada por Ramos como un logro individual.
En su relato aparecen su esposa, su hija, sus padres, sus hermanos, sus compañeros de equipo, el staff técnico y todas las personas que acompañaron la preparación durante el último mes.
“Esto es trabajo y fruto del esfuerzo de mucha gente, sobre todo la familia”, remarcó.
También destacó el trabajo de Walter Pérez, Daniel Capella y sus colaboradores, además del preparador físico Gustavo Milla y las instituciones que acompañaron su carrera, entre ellas la Municipalidad de Chimbas, la UCRA, la JCPIL y el Comité Olímpico Argentino.
Porque detrás de los cuatro ciclistas que entraron al velódromo hubo mucho más que una cuarteta.
Hubo meses de preparación, un mes de concentración en Rafaela, planificación, coordinación y una estructura que permitió que Argentina llegara preparada al momento decisivo.
Y Ramos, con la experiencia de sus terceros Juegos Suramericanos, volvió a ser parte de esa historia.
La historia todavía no terminó
El bronce de la persecución por equipos no fue el último desafío de Ramos en Santa Fe. Todavía quedaba por delante la Madison, otra prueba de pista en la que el sanjuanino tendría una nueva oportunidad de representar a Argentina.
Pero la medalla ya tenía un lugar reservado.
No solamente en su carrera deportiva, sino también en su casa.
Porque esta vez no será solamente otra medalla de sus terceros Juegos. Será la medalla que su hija pudo ver, entender y compartir desde la tribuna.
Ramos ya tiene plata de Asunción y ahora bronce de Santa Fe. Dos podios en cuatro años, dentro de una trayectoria que todavía encuentra nuevos desafíos y que tendrá en la Madison el próximo objetivo inmediato.
Y mientras sigue sumando competencias, también sigue acumulando esas pequeñas mascotas que, como él mismo dice, algún día forman una colección.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.
El video completo se encuentra al final de la nota.