Hay momentos deportivos que trascienden los resultados. Y lo que vivió Henry Martin en el autódromo El Zonda-Eduardo Copello fue uno de esos días que quedan guardados para siempre en la memoria del deporte sanjuanino.
A los 61 años, el piloto volvió a subirse a un auto del TC2000 para disputar la denominada “Carrera Homenaje a Henry Martin”, una competencia que tuvo mucho más que puntos en juego: fue el reconocimiento a una trayectoria que marcó al automovilismo argentino y que tiene en San Juan uno de sus capítulos más fuertes.
El sábado había sido difícil. Martin clasificó en el último lugar de la grilla para la octava fecha del campeonato, pero eso poco importaba. El objetivo era otro: volver a sentir la adrenalina de competir en su casa, recorrer una vez más cada curva del circuito que conoce de memoria y reencontrarse con el cariño de la gente.
Con el histórico número 58 en los laterales de su Toyota Corolla, largó desde el fondo y completó los 35 minutos más una vuelta de competencia, dejando todo en pista, como lo hizo durante toda su carrera.
La victoria quedó para el chaqueño Lucas Carabajal, quien consiguió su primer triunfo en la categoría con el Volkswagen Nivus del Halcón Motorsport. Franco Vivian terminó segundo y Matías Rossi completó el podio.
Pero cuando cayó la bandera a cuadros, el resultado deportivo quedó en un segundo plano. Los aplausos que bajaron desde los cerros de El Zonda tuvieron un único destinatario: Henry Martin.
Un ídolo en su lugar
Seguramente, en ese recorrido final, el sanjuanino recordó parte de una carrera extraordinaria. Desde aquellos primeros pasos en el karting hasta el privilegio de haber compartido pista con Ayrton Senna, pasando por el inolvidable título de TC2000 conseguido en 1997.
El homenaje tuvo una carga emocional especial porque llegó en el lugar indicado: El Zonda. El escenario que tantas veces lo vio competir y que volvió a mostrar su mística, con miles de fanáticos acompañando desde los cerros y devolviéndole al autódromo esa atmósfera única que lo convirtió en un símbolo del automovilismo argentino.
Después de bajarse del auto, el esfuerzo también se hizo sentir. El impacto físico y emocional fue evidente, reflejo de una jornada en la que Henry no se guardó nada y volvió a correr con la misma pasión de siempre.
Flaqué ganó en casa y desató la fiesta sanjuanina
El domingo también dejó otra gran alegría para el automovilismo local. Fabián Flaqué se quedó con la victoria en el Top Race, desatando el festejo de los sanjuaninos en la Quebrada Rugiente.
El piloto local había mostrado un gran rendimiento desde la clasificación y en la final aprovechó el relanzamiento tras el ingreso del auto de seguridad para ejecutar una maniobra decisiva en la horquilla y pasar a la punta.
Desde allí construyó una victoria muy especial, nada menos que en el circuito de su provincia y ante su gente.
La actividad también tuvo presencia sanjuanina en la Fiat Competizione, donde Joaquín Naranjo terminó segundo en la segunda final del fin de semana. Además, Nicolás Peralta y Gabriel Da Rold fueron protagonistas hasta sufrir inconvenientes mecánicos cuando peleaban posiciones importantes.
El Zonda volvió a mostrar su esencia. Y en un domingo de automovilismo, emoción y recuerdos, San Juan puso nuevamente a sus ídolos en el lugar que merecen.
La próxima fecha del TC2000 se disputará el 11 de octubre en el autódromo de La Pampa.