Durante años estuvo cerca. Muy cerca. Varias veces lideró carreras, otras tantas llegó a pelear hasta la última vuelta, pero siempre aparecía algún inconveniente que le impedía concretar el objetivo. Por eso, cuando cruzó primero la bandera a cuadros en la cuarta fecha del Zonal Cuyano, Gonzalo Martínez sintió que algo más que una carrera había terminado.
“Se siente como sacarse un peso de encima. Hemos estado muchas veces ahí, en la puerta, y siempre pasaba algo. Por fin se dio”, resumió el piloto sanjuanino después de conseguir la primera victoria de su trayectoria en la Clase 2.
El triunfo llegó el pasado domingo en el Autódromo Jorge Ángel Pena de San Martín, Mendoza, en una jornada muy positiva para el automovilismo sanjuanino. Los representantes de la provincia lograron un pleno perfecto al quedarse con las finales de Clase 1, Clase 2 y Clase 3.
Para Martínez, sin embargo, el festejo tuvo un significado especial. No solo por el resultado deportivo, sino por todo lo que hubo detrás.
“Cuando uno pasa la bandera a cuadros, en cualquier puesto que sea, es una sensación única. Y pasar primero es algo que no tiene explicación. Se pasan muchas cosas por la cabeza: horas de trabajo en el auto, conseguir el presupuesto, el apoyo de la familia”, contó.
Entre todos los saludos y abrazos posteriores, hubo uno que tuvo un valor diferente.
“El mejor fue el de mi viejo. Siempre está, incansable en el apoyo y trabajando en el auto con nosotros. Ese fue el abrazo más grato”, afirmó.

La historia adquiere todavía más valor al conocer cómo comenzó el fin de semana. Mientras el resultado final muestra a Martínez en lo más alto del podio, los días previos estuvieron marcados por los problemas.
Antes de llegar a Mendoza sufrieron el robo del cableado de iluminación del tráiler. Además, perdieron dos ruedas durante la competencia disputada en El Villicum. Como si fuera poco, una falla mecánica les impidió girar normalmente durante entrenamientos y clasificación.
“Arrancamos todo mal. No pude girar prácticamente en los entrenamientos ni en la clasificación por una falla que no encontrábamos”, recordó.
Lejos de rendirse, el equipo redobló esfuerzos.
“Los chicos trabajaron incansablemente para solucionarla. Pudimos arreglarla para la serie, largué último y terminé segundo. Eso nos permitió largar cuarto la final”, explicó.
Ese trabajo silencioso terminó siendo determinante para cambiar el rumbo de todo el fin de semana.
La victoria también fue una recompensa para una forma particular de entender el automovilismo. Martínez asegura que nunca corrió condicionado exclusivamente por los resultados.
“Corro porque me gusta. Es una pasión que tengo desde chico y la comparto con mi familia. Cuando los resultados llegan se festejan muchísimo, pero cuando no están hay que seguir y no bajar los brazos”, sostuvo.
Esa pasión nació cuando era apenas un niño que recorría los boxes del autódromo acompañando a su familia.
“Yo escucho un motor de carrera y se me pone la piel de gallina. Desde chico soñaba con estar arriba de un auto de competición. Poder vivirlo es algo muy lindo”, relató.
La victoria llegó en un momento importante de su campaña deportiva. En temporadas anteriores estuvo muy cerca de pelear por el título. En 2023 perdió el subcampeonato por apenas dos puntos. Luego atravesó un año más complicado y en 2025 volvió a terminar entre los protagonistas.
Ahora, además del triunfo, consiguió algo fundamental para sus aspiraciones.
“Uno de los requisitos para salir campeón es ganar una carrera. Ahora ya tenemos la victoria y encaramos el campeonato de otra manera”, señaló.
Con los puntos obtenidos en Mendoza logró descontar terreno y meterse de lleno en la pelea por la corona de la Clase 2.
Aun así, mantiene los pies sobre la tierra.
“Faltan muchas fechas, pero siempre se piensa en el campeonato. Si podemos, vamos a dar pelea”, aseguró.
Antes de cerrar la entrevista, Martínez dejó un mensaje que resume buena parte de su recorrido deportivo y personal.
“Si alguien sueña algo, se puede hacer realidad. Siendo constante y perseverante, por ahí todo llega.”
La frase encaja perfectamente con la historia que acaba de escribir. Porque después de tantas carreras, tantos intentos y tantos obstáculos, la victoria que parecía demorarse más de la cuenta finalmente llegó. Ahora, con el triunfo necesario en el bolsillo y el campeonato nuevamente al alcance de la mano, el desafío será transformar esa perseverancia en una pelea directa por el título de la Clase 2.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.