Con apenas 13 años y en su primera temporada en la categoría Old School Senior, Valentino Guarnieri se consolida entre los diez mejores del campeonato, compitiendo ante 34 pilotos con amplia experiencia en la tercera fecha de la IAME Series Argentina disputada en Buenos Aires. Su rendimiento no fue casualidad, sino parte de un proceso que él mismo define con claridad: “El fin de semana salió bastante de acuerdo a los objetivos… estuvimos en el top 10 todo el fin de semana, top 6 incluso… un balance bastante positivo.”
El salto de categorías y la adaptación progresiva marcan el recorrido del joven sanjuanino, que construyó su presente paso a paso dentro del karting nacional. Desde sus inicios en 2021 hasta su actualidad en Senior, el crecimiento fue sostenido: “En 2021… no me iba muy bien porque era el primer año… después en 2022 salí campeón… y fui aprendiendo mucho para ahora poder llegar a la Senior.” Esa evolución técnica y mental hoy le permite competir en igualdad de condiciones en uno de los niveles más exigentes.
Pero detrás del rendimiento hay una lógica de trabajo que atraviesa todo su discurso. El karting no solo le enseñó a manejar, sino a sostener una mentalidad competitiva y disciplinada, incluso fuera de la pista: “Me di cuenta que siempre para todo lo que uno quiere lograr hay que trabajar mucho… hay que entrenar físico… eso me enseñó a trabajar duro para todo.” Una idea simple, pero estructural en su formación deportiva.

El aprendizaje también aparece en los momentos adversos, donde el margen de error es mínimo. Valentino recuerda una situación que condicionó un fin de semana completo: “Había quedado primero en entrenamientos… y después en la clasificación me frenaron y me arruinó el fin de semana.” Sin embargo, su respuesta muestra madurez competitiva: “A veces me frustro… pero hay que olvidarse y pensar en lo que sigue… me puse a trabajar para remontar.”
El entorno familiar cumple un rol clave en su desarrollo, no solo desde el acompañamiento, sino también como motor emocional. Comparte pista y logros con su hermana, en una dinámica tan competitiva como afectiva: “El año pasado me fue muy bien en el Sanjuanino y pude salir campeón… y celebramos con mi hermana que también salió campeona.” Incluso en lo cotidiano aparece esa dualidad: “Nos apoyamos mucho… pero a veces nos peleamos cuando le intento explicar algo.”
En paralelo, Valentino también construye sus objetivos a mediano y largo plazo, entendiendo el contexto de su categoría. En lo inmediato, prioriza el aprendizaje: “Este año es más que nada aprendizaje… el objetivo podría ser quedar en un top 5 del campeonato.” Pero su horizonte es claro y ambicioso: “Mi sueño sería llegar al Turismo Carretera, pero hay un largo camino todavía.”
Ese camino ya está en marcha, con resultados concretos que lo ubican entre los protagonistas del campeonato, sumando puntos y experiencia con el chasis del equipo Cronos. En un deporte donde cada décima cuenta, Valentino empieza a construir algo más importante que los resultados: identidad competitiva.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.