La ansiedad empezó mucho antes del primer gol. Mucho antes incluso de volver a jugar.
Mientras Del Bono construía un arranque perfecto en la Primera B de la Liga Sanjuanina, Jesús Vega miraba desde afuera, esperando el momento de regresar después de una lesión que le frenó la pretemporada y le movió la cabeza más de lo que imaginaba.
Por eso el 8-0 sobre Huarpes FC terminó teniendo un significado especial para el delantero. No fueron solamente tres goles. Fue la sensación de volver a sentirse pleno dentro de una cancha.
“Un presente mejor no se puede pedir a nivel equipo”, resumió Vega después de otra tarde dominante de Del Bono, que suma 21 puntos en siete fechas y lidera con puntaje ideal la Zona B.
El atacante venía de ser goleador de la categoría la temporada pasada, pero este año arrancó distinto. Una luxación de hombro sufrida en un siniestro vial -durante la pretemporada- lo obligó a detenerse justo cuando sentía que el equipo estaba armando algo importante.
“No la había pasado bien”, reconoció.
La lesión llegó en el peor momento. El plantel avanzaba, la competencia se acercaba y él no sabía cuánto tiempo iba a permanecer afuera.
“Yo me considero un loco del fútbol. Estoy trabajando y pensando en eso, estoy con mi familia y pensando en eso”, contó durante la entrevista en En 4D.
La cabeza empezó a jugar su propio partido. Los médicos hablaban de una recuperación larga, pero Vega decidió aferrarse a otra cosa.
A la fe.
“El traumatólogo me decía que tenía que estar tres meses parado y yo a los dos meses ya estaba entrenando”, recordó.
No fue sencillo. Hubo molestias, miedo y dudas. Pero también una necesidad emocional de volver rápido. A los 33 años, el delantero sintió que no podía dejar pasar esta temporada.
“Sentía que era el momento y no quería perderlo por mi edad”, explicó.
Además, había algo más profundo detrás de esa urgencia. Vega siente que este Del Bono también tiene mucho suyo.
“Yo había ayudado a formar este equipo”, relató al recordar el proceso de armado del plantel y el vínculo que construyó con el grupo.
Por eso el presente del club lo atraviesa tanto. Del Bono vive un año especial por el centenario y atraviesa una campaña demoledora, incluso en medio de la sanción que le impide jugar con público en condición de local.
Sin embargo, el acompañamiento se hace sentir igual.
“Escuchamos los bombos y a la gente cantando afuera”, contó.
Y dentro de la cancha, el mensaje también es claro: no relajarse.
“Todos quieren ganarle al Bono”, aseguró Vega, convencido de que el desafío principal será sostener la mentalidad competitiva durante todo el campeonato.
En medio de esa presión apareció una tarde imposible de olvidar.
El partido ante Huarpes FC coincidía con el cumpleaños de su hija. Él le había prometido que iba a volver a la titularidad justamente para esa fecha.
Y cumplió.
“Yo estaba muy ansioso”, admitió. En el primer tiempo todavía no podía convertir, aunque el equipo marcó dos goles en la primera etapa, y empezaba a desesperarse. Sensaciones típicas de un delantero.
“El delantero vive de eso”, confesó.
Hasta que llegó el primero. Y después, todo fluyó.
“Una vez que entró el primero, llegaron los otros dos y fue una sensación muy linda”, recordó.
Detrás de esa felicidad también apareció el sostén de siempre. Vega destacó permanentemente el acompañamiento de su pareja, su hija y toda su familia durante la recuperación.
“Eso para mí es una motivación extra”, dijo.
En Del Bono celebran la punta, el invicto y la contundencia. Pero también saben que el regreso de Jesús Vega representa algo más grande que tres goles.
Representa volver a sentirse fuerte después de haber estado cerca de perderse el momento más importante.
Jesús Vega volvió antes de lo esperado a la titularidad, convirtió tres goles y se reencontró con su mejor versión en el líder de la Primera B sanjuanina.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.