El deporte sanjuanino volvió a destacarse a nivel nacional. Esta vez, el protagonismo llegó desde la lucha olímpica, donde tres representantes de la provincia consiguieron subir al podio en los Juegos Nacionales Evita 2026, disputados en Mar del Plata. Kiara Orzan se quedó con la medalla de oro, mientras que Milena Escobedo y Guadalupe Romero obtuvieron sendas preseas de plata.
Los resultados fueron el premio a meses de preparación, sacrificio y acompañamiento familiar, en una disciplina que continúa formando deportistas con proyección nacional.
Orzan coronó su recorrido con una medalla dorada
La actuación más destacada fue la de Kiara Orzan, quien alcanzó el primer puesto y consiguió el oro en lo que significó su cuarta y última participación en los Juegos Evita.
Su camino en la competencia tuvo una evolución constante: en su primera presentación terminó décima, posteriormente consiguió una medalla de bronce y en la edición anterior había alcanzado la plata. Esta vez logró completar su objetivo y quedarse con el primer lugar.
Además, la sanjuanina llegó a Mar del Plata después de competir en Suecia, donde obtuvo el quinto puesto en un torneo internacional, una experiencia que también contribuyó a su crecimiento deportivo.
Escobedo y Romero también subieron al podio
Las otras dos representantes provinciales que consiguieron medallas fueron Milena Escobedo y Guadalupe Romero, ambas con actuaciones que les permitieron alcanzar la final de sus respectivas categorías.
Escobedo, quien entrena en el Club Fighter de Santa Lucía, tuvo una historia particular: después de no conseguir la clasificación provincial en la edición anterior, volvió a intentarlo y logró ganarse un lugar en el equipo sanjuanino. En su primera y última participación en los Juegos Evita consiguió la medalla de plata.
Por su parte, Guadalupe Romero llevó a Sarmiento al podio nacional. La deportista se prepara en Media Agua junto a su padre, Marcelino Romero, quien también cumple el rol de entrenador. Su medalla fue dedicada especialmente a su familia, por el acompañamiento recibido durante todo el proceso.
Detrás de las medallas, meses de sacrificio
Los resultados conseguidos en Mar del Plata tuvieron un trabajo previo que incluyó preparación física, técnica y nutricional. Uno de los principales desafíos fue alcanzar el peso correspondiente a cada categoría, una exigencia que requiere planificación y disciplina.
Kiara y Milena entrenan en el Club Fighter, en Santa Lucía, bajo la conducción de Liliana Alaniz y el profesor Alberto. En tanto, Guadalupe desarrolla su preparación en Sarmiento, con el acompañamiento de su padre.
A ese esfuerzo deportivo también se suman las dificultades económicas que implica participar en competencias nacionales. Los traslados, el alojamiento y la alimentación representan gastos importantes, por lo que las familias colaboran mediante distintas actividades para sostener el recorrido de las jóvenes.
Según destacaron los entrenadores, San Juan quedó a apenas un punto de conseguir la copa al mejor equipo de lucha, distinción que finalmente obtuvo Tierra del Fuego.
El próximo objetivo: el Nacional de Misiones
La actividad para las luchadoras sanjuaninas continuará a fines de noviembre, cuando tienen previsto participar del Campeonato Nacional de lucha en Misiones.
A futuro, los objetivos también apuntan a competencias internacionales, con la ilusión de integrar la selección argentina y representar al país en torneos sudamericanos, panamericanos y, a largo plazo, llegar a los Juegos Olímpicos.
Mientras tanto, los resultados de los Juegos Evita representan un nuevo impulso para la disciplina en San Juan. En el Club Fighter, donde entrenan alrededor de 40 chicos, esperan que estas conquistas sirvan para acercar a más jóvenes a la lucha olímpica y continuar desarrollando talentos provinciales.