Para Fernanda Illanes, representar a Argentina nunca dejó de ser especial. Pero Santa Fe 2026 tuvo un significado diferente. La patinadora sanjuanina regresó al ciclo olímpico después de varios años y, esta vez, lo hizo como parte de una delegación nacional en unos Juegos Suramericanos absolutos, con una experiencia mucho mayor sobre sus espaldas.
“Para mí siempre va a ser un orgullo poder representar a mi país y todavía más ese plus de poder estar en casa, acá en Argentina”, contó Fernanda antes de comenzar su participación. Aunque San Juan quedó a varios kilómetros, la cercanía con el público argentino le permitió sentir el acompañamiento de una manera particular.
El escenario también representó una oportunidad para poner en perspectiva todo lo que ocurrió desde aquella primera experiencia internacional. Entre una Fernanda y la otra pasaron casi diez años, con competencias, aprendizajes y momentos que fueron modificando su manera de afrontar el deporte.
“Han pasado bastante años, casi 10. Dentro de esos 10 años he tenido varios eventos importantes en mi carrera y eso me ha ayudado a trabajar un poco la mente, las expectativas y obviamente los objetivos”, explicó.
Una cabeza diferente para afrontar la competencia
El cambio que más destaca Illanes no está necesariamente en lo físico ni en la cantidad de competencias disputadas. Está en la cabeza.
La sanjuanina reconoce que la experiencia acumulada le permitió entender de otra manera las carreras, las expectativas y también los nervios que aparecen cuando llega el momento de competir.
“Yo creo que el cambio de mentalidad ha sido muy importante en este transcurso del tiempo”, afirmó.
Esa madurez también se relaciona con una diferencia fundamental respecto de sus primeros años como deportista. Fernanda recuerda que cuando era más chica los grandes eventos podían estar acompañados por nervios e incertidumbre. Ahora, en cambio, asegura sentirse más tranquila y preparada para manejar esas sensaciones.
“Se basa mucho en la madurez. Para mí, Juegos Olímpicos era muy chica, por ahí también uno va con experiencia, nervios y un montón de cosas. Hoy en día puedo decir que estoy más tranquila”, señaló.
Y hay otro elemento que considera fundamental: el roce competitivo. Haber atravesado diferentes escenarios le permitió incorporar herramientas para saber cómo desenvolverse antes y durante cada carrera.
“El tema de tener más roce de competencia también ayuda a saber cómo sobrellevar cada carrera o cada previa de la carrera”, explicó.
La presión de competir en casa
Santa Fe 2026 también tuvo una particularidad para Illanes: competir en Argentina. Esa condición generó felicidad y orgullo, pero al mismo tiempo elevó las expectativas.
En su primera prueba, los 200 metros, la sanjuanina consiguió superar la clasificación y se metió en la definición. Allí terminó séptima, en una competencia de alto nivel.
Después de la carrera, reconoció que había llegado con algunas inseguridades de los entrenamientos, pero que durante la competencia pudo sentirse más cómoda.
“Tuve muchas inseguridades en los entrenamientos, pero bueno, hoy en día me sentí más cómoda, no sentí esas inseguridades”, contó.
El resultado no fue exactamente el que esperaba y la final no salió como había imaginado. Sin embargo, la lectura de la deportista estuvo lejos de quedarse únicamente con la posición final.
Su clasificación a la definición le permitió medirse con algunas de las principales exponentes del continente en una distancia particularmente exigente.
“Estoy muy feliz y orgullosa de poder haber pasado una final de 200, que es una distancia bastante fuerte, y estar en una final con las mejores del mundo para mí es un orgullo enorme”, sostuvo.
Para Illanes, además, el nivel observado en los Juegos permitió dimensionar la exigencia de la competencia. La presencia de deportistas de gran jerarquía convirtió cada carrera en una prueba de máxima exigencia.
El apoyo que también se siente en la pista
Hay algo que Fernanda no pasó por alto durante su participación: el acompañamiento del público.
Aunque en el momento de competir la concentración ocupa buena parte de la atención, la patinadora reconoció que la energía de las tribunas logró atravesar esa concentración.
“Si bien estaba concentrada, la calidez y el cariño del país, de la gente y de todos, y a la distancia también se siente, y eso es lo que te ayuda o te empuja un poco en cada competencia”, expresó.
Esa conexión con el público se sumó a otra experiencia propia de los Juegos Suramericanos: compartir espacios con deportistas de otras disciplinas y selecciones.
La Villa y los distintos momentos fuera de la pista le permitieron conocer personas de otros deportes, intercambiar experiencias y hasta participar de la tradicional cultura del intercambio de pines.
Para Illanes, esos detalles también forman parte de competir en un evento polideportivo.
“Es lindo conocer y compartir con otros deportes y otras selecciones porque es también un poco de intercambio de cultura, cultura deportiva también”, destacó.
San Juan, la familia y el motivo detrás del uniforme argentino
Detrás de la experiencia internacional aparece una referencia que Fernanda repite varias veces: su familia.
Al momento de hablarle a San Juan, la patinadora hizo especial hincapié en el acompañamiento recibido durante toda su carrera, con una mención particular para Pocito, su departamento.
“Agradecer un enorme agradecimiento a ellos, a la provincia, al departamento, en especial a mi familia, porque bueno, estoy aquí gracias a ellos”, expresó.
Para la sanjuanina, ese respaldo no es un detalle secundario. Es parte del camino que la llevó hasta Santa Fe y de cada paso que pudo dar dentro del deporte.
“Cada paso que di fue con su apoyo y son mi pilar fundamental”, remarcó.
La emoción apareció nuevamente cuando tuvo que explicar qué significaba vestir el uniforme del Comité Olímpico Argentino y llevar los colores nacionales en una competencia de esta magnitud.
“Es felicidad plena, son los colores más lindos que puedo portar. La verdad que estoy muy orgullosa de ellos”, aseguró.
Con esa responsabilidad asumida, Fernanda afrontó sus primeros ODESUR absolutos. Los 200 metros le dejaron una final y un séptimo puesto; en los 500 metros terminó décima en la clasificación y no pudo avanzar a semifinales.
Más allá de las posiciones, Santa Fe 2026 dejó para Illanes una nueva experiencia dentro de una carrera que lleva años construyéndose. También fue la oportunidad de comprobar cuánto cambió aquella joven que comenzó su recorrido en grandes escenarios y que hoy reconoce en la madurez mental, la experiencia y el acompañamiento de los suyos algunas de sus principales herramientas.
La participación de Fernanda, además, abrió el camino para la presencia de los representantes sanjuaninos en una edición de los Juegos Suramericanos que cuenta con una delegación provincial récord.
El próximo desafío será seguir trasladando todo lo aprendido en Santa Fe a las próximas competencias y continuar construyendo una carrera en la que, como ella misma resumió, el objetivo no cambia: representar a Argentina y dar siempre lo mejor de sí.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.
El video completo se encuentra al final de la nota.