Universidad tricampeona: «Todo esto es el resultado de la intensidad, la entrega y el amor que le ponemos»

No fue una conquista construida únicamente durante los 40 minutos de la final. Tampoco empezó con el salto inicial del Torneo Apertura. El tricampeonato de la Universidad Nacional de San Juan comenzó mucho antes, cuando el calor del verano marcaba el inicio de una nueva pretemporada y el objetivo era sostener una identidad que ya había llevado al equipo a lo más alto del básquet femenino sanjuanino.
Las Patitas derrotaron a Villa Lanteri 50 a 35 en el tercer y decisivo encuentro de la serie final del Torneo Apertura «Eric Sánchez», disputado en el Gimnasio Ambrosini, y levantaron su tercera corona consecutiva. Lo hicieron después de una serie exigente, que obligó a mostrar carácter, corregir errores y volver a confiar en un proyecto que hace tiempo dejó de medirse únicamente por los resultados.
«Ha sido un trabajo muy difícil, muy sacrificado. Empezamos la pretemporada cuando hacía muchísimo calor y hoy seguimos entrenando con muchísimo frío. Todo eso es el resultado de cómo hemos jugado, de la intensidad, la entrega y el amor que le ponemos», resumió la capitana Luz Pittaluga, reflejando el espíritu que atravesó toda la campaña.
La serie fue una verdadera prueba para el campeón. Universidad golpeó primero con una victoria por 65-53, pero Villa Lanteri reaccionó en su cancha y ganó el segundo partido 65-64, forzando un desempate que aumentó la presión sobre ambos equipos.
Lejos de generar dudas, aquella derrota terminó siendo un punto de inflexión.
«El segundo partido nos descolocó porque obviamente queríamos ganarlo allá. Nos sirvió para darnos cuenta de los errores que habíamos cometido y reforzarlos para mejorar», explicó Valentina Oviedo, figura de la final y máxima anotadora del encuentro decisivo con 19 puntos.
La respuesta llegó en el momento justo. Universidad recuperó la intensidad defensiva que caracteriza su juego, limitó ofensivamente a Lanteri y administró el partido desde el comienzo hasta quedarse con una victoria clara que confirmó su dominio en el básquet femenino provincial.
Un proyecto que no improvisa
Para el entrenador Fernando Llarena, el tricampeonato no puede entenderse sin observar el recorrido previo.
«La planificación comenzó en enero. No tuvimos descanso porque habíamos terminado de competir en diciembre y enseguida arrancamos otra vez. Entrenamos cuatro veces por semana y nuestro objetivo siempre fue crecer», explicó.
El entrenador también destacó el valor que tuvo la serie frente a Lanteri para seguir evolucionando.
«El segundo partido nos mostró cosas para corregir y acá teníamos que demostrar que éramos locales. Creo que sirvió.»
El reconocimiento al rival también formó parte del discurso del cuerpo técnico. Llarena valoró el planteo defensivo de Villa Lanteri y reconoció que aquella derrota obligó a revisar aspectos del funcionamiento colectivo antes del tercer partido.
Una incorporación que cambió el panorama
El proceso campeón también encontró un impulso importante con la llegada de nuevas jugadoras.
Valentina Oviedo se incorporó esta temporada y rápidamente se convirtió en una pieza determinante. En la final respondió con una actuación sobresaliente, fue elegida como la MVP y terminó siendo la principal vía de gol del equipo.
Sin embargo, la propia jugadora prefirió destacar la integración humana antes que el reconocimiento individual.
«Es una emoción muy grande. Estoy muy agradecida con las chicas y con Fer. Todavía no caigo, pero estoy muy contenta.»
Cuando le preguntaron por su adaptación, la respuesta fue inmediata.
«Las chicas me recibieron muy bien desde el minuto cero, así que estoy muy agradecida.»
Ese sentido de pertenencia también fue resaltado por Llarena, quien explicó que el crecimiento del plantel pasa por sumar jugadoras que aporten características distintas sin perder la identidad colectiva.
«La llegada de Valentina nos dio un plus. Tiene un juego diferente y mucho conocimiento en una zona donde se siente muy cómoda.»
Mucho más que un título
El tricampeonato también confirma la consolidación de un proceso deportivo que involucra a 26 jugadoras dentro de la estructura formativa de Universidad.
La combinación entre experiencia, juventud y planificación permitió sostener un nivel competitivo tanto en los torneos locales como en las competencias regionales.
Para Pittaluga, ese compromiso diario es el verdadero motivo de la conquista.
«Las chicas lo dan todo. Eso es lo importante: correr, entregarse siempre.»
El equipo no tuvo tiempo para disfrutar demasiado de la celebración. Apenas terminada la final, el calendario ya marcaba un nuevo desafío en Mendoza, una competencia que Universidad afronta con la misma ambición que mostró durante todo el semestre.
«Nos esforzamos mucho también para ir a Mendoza y nos merecemos cosas lindas. Ojalá podamos ganar una copa allá también», expresó la capitana.
El tricampeonato vuelve a colocar a Universidad como la referencia del básquet femenino sanjuanino, pero dentro del plantel nadie parece conformarse con lo conseguido. La planificación continúa, las exigencias aumentan y el objetivo sigue siendo el mismo: sostener una identidad construida con trabajo, esfuerzo y compromiso colectivo.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.
El video completo se encuentra al final de la nota

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