Hasta el momento de la suspensión, el Verdinegro se imponía por 1 a 0 gracias al gol convertido por Sebastián Jaurena a los 35 minutos de la etapa inicial, en un encuentro que se desarrollaba con normalidad y que tenía al conjunto sanjuanino como dominador.
El equipo dirigido por Alejandro Schiapparelli había logrado ponerse en ventaja luego de un primer tiempo parejo, aunque también sufrió la baja de Emanuel Aguilera, quien debió abandonar el campo de juego por lesión y fue reemplazado por Mauro Osores.
Sin embargo, una vez finalizados los primeros 45 minutos, se produjo un grave incidente que cambió por completo el desarrollo de la jornada. Facundo Masuero fue alcanzado por un elemento de pirotecnia arrojado desde la tribuna, por lo que recibió asistencia médica inmediata dentro del estadio.
Tras varios minutos de atención, el arquero de Nueva Chicago fue trasladado en ambulancia a un centro asistencial para realizarle estudios complementarios. Mientras tanto, existió la posibilidad de que el encuentro pudiera reanudarse, aunque finalmente las autoridades decidieron suspenderlo de manera definitiva.
Horas después se conoció el parte médico oficial. Según informaron los profesionales que atendieron al futbolista, Masuero ingresó con un traumatismo encéfalo craneano (TEC) leve, aparentemente provocado por la explosión de un elemento de pirotecnia. Además, se le practicó una tomografía computada de cerebro que arrojó resultados normales, sin evidencias de lesiones neuroquirúrgicas agudas.
El informe médico indicó que el arquero no requería internación y que podía retomar sus actividades con normalidad, una noticia tranquilizadora luego de la preocupación generada en el vestuario visitante.
Declaraciones del Presidente de Nueva Chicago, Rodolfo Block:
Ahora la atención se traslada al Tribunal de Disciplina de la AFA, que deberá determinar cómo continuará el encuentro y qué sanciones podrían aplicarse tras los incidentes ocurridos en Concepción.
La suspensión generó un fuerte malestar entre los hinchas sanjuaninos, ya que San Martín estaba consiguiendo una victoria importante en condición de local. El desenlace dejó una imagen negativa en una jornada que prometía ser una fiesta deportiva y que terminó empañada por un hecho de violencia que vuelve a poner en debate la seguridad en los espectáculos futbolísticos.