Santiago Gambetta ganó en La Rioja: “Volví a sentir que puedo hacer lo que quiero con el auto”

Durante años, Santiago Gambetta convivió con una sensación incómoda. La de estar cerca, muy cerca, pero nunca terminar de encontrar el lugar desde donde realmente pudiera explotar todo su potencial arriba de un auto de rally.

Por eso, la victoria conseguida el pasado fin de semana en el Rally de Tama no fue simplemente un triunfo más. Fue la confirmación de un regreso que venía construyéndose en silencio desde hace mucho tiempo.

El piloto sanjuanino ganó la general y la RC5 en la segunda fecha del Campeonato Riojano de Rally, apenas en su segunda presentación oficial desde la vuelta a la actividad. Y lo hizo después de años complejos, de frustraciones deportivas, de un alejamiento obligado y de la necesidad de reconstruirse lejos de los caminos.

Pero ni siquiera el triunfo llegó fácil.

Terminamos la carrera de suerte porque calculé con lo justo la nafta”, contó entre risas y alivio. El final fue dramático: el Ford Fiesta Kinetic empezó a fallar en los últimos kilómetros y el abandono parecía inevitable.

Pensábamos que abandonábamos, que todo lo que habíamos hecho bien el fin de semana se nos iba a esfumar entre las manos”, recordó. La imagen todavía le aparece nítida: él y su navegante, el catamarqueño Maximiliano Vergara, entrando al parque de asistencia prácticamente en estado de shock.

Cuando llegamos fue un desahogo terrible. Entramos llorando los dos porque realmente pensábamos que quedábamos afuera”, relató.

Detrás de esa descarga emocional había mucho más que una carrera.

Porque Gambetta no sólo volvió a competir. Volvió después de años de sentirse incómodo dentro del automovilismo.

En 2019 decidió frenar. Había corrido durante años con autos alquilados, atravesando situaciones que terminaron desgastándolo mentalmente.

Siempre estaba ahí, con buen ritmo, y pasaba algo ajeno a mí. Eso me hacía mucho mal”, confesó. “Era correr con la zanahoria adelante. Estabas cerca y por algo externo terminabas perdiendo”.

El parate fue duro. Muy duro.

Tuve que dejar de lado esto y fue bastante difícil para mí”, reconoció. Durante ese tiempo vivió afuera del país y se enfocó en crecer desde lo personal, aunque sin abandonar nunca la idea de volver.

Y cuando regresó, decidió hacerlo bajo otras condiciones.

Dije que el día que volviera a correr, iba a hacerlo de una forma diferente”, explicó.

Esa diferencia hoy tiene nombre propio: auto propio, estructura propia y tranquilidad mental. Gambetta compite con un Ford Fiesta Kinetic atendido por el equipo sanjuanino Ponce Rally Team, con el conocimiento total sobre cada detalle mecánico del vehículo.

Saber qué piezas tiene el auto y cómo responde me da mucha tranquilidad arriba del auto”, aseguró. “Ahora siento que el auto es parte de mí”.

Y esa conexión volvió a aparecer el último fin de semana en La Rioja.

Más allá del resultado, Gambetta sintió algo que hacía tiempo no encontraba: confianza absoluta en sí mismo.

Esta carrera volví a sentir lo que hace muchos años fui capaz de hacer”, expresó. “Volví a sentir que puedo llevar el auto tan rápido como quiero y hacer exactamente lo que quiero con él”.

La referencia no es casual. Durante la entrevista recordó incluso una frase del histórico piloto británico Gwyndaf Evans, que lo marcó profundamente: “Nadie va a saber qué tan capaz sos más que vos mismo”.

Ese reencuentro interno aparece hoy como el verdadero motor del regreso.

Porque los resultados acompañan. Segundo puesto en la primera fecha del campeonato. Victoria en la segunda. Y una diferencia mínima en la pelea por la cima del certamen.

Estamos para pelear el campeonato y vamos a ir a buscar el título para San Juan”, afirmó sin rodeos.

El Campeonato Riojano terminó siendo el escenario ideal para esa reconstrucción. Por cercanía, costos y nivel competitivo. Un certamen exigente, con caminos veloces y categorías muy parejas, donde Gambetta rápidamente volvió a sentirse protagonista.

Mientras tanto, también reaparecieron sensaciones que extrañaba fuera de las carreras.

Estar pensando todo el tiempo en la próxima fecha, volver al taller, preparar la hoja de ruta… eso termina siendo un estilo de vida”, contó. “Volver a vivir todo eso me hace muy feliz”.

Después de años de pausa, frustraciones y dudas, Santiago Gambetta volvió a subirse a un rally. Y en apenas dos carreras, dejó una sensación clara: hay pilotos que pueden alejarse un tiempo de los caminos, pero nunca dejan realmente de pertenecer ahí.


Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.


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