Noche amarga para San Martín en Concepción. Lo que parecía una victoria encaminada terminó en una dolorosa derrota por 2-1 frente a Atlanta, en un partido que dejó preocupación, silbidos y cuestionamientos hacia el entrenador Ariel Martos.
El equipo sanjuanino mostró dos caras bien marcadas. En el primer tiempo fue superior, manejó la pelota con criterio y generó varias situaciones de peligro. La ventaja llegó a través de Mauro Osores, quien aprovechó una jugada de pelota parada para poner el 1-0. Incluso, el Verdinegro tuvo chances de ampliar la diferencia, como un mano a mano de Bruno Juncos que fue contenido por el arquero rival.
Pero todo cambió en el complemento. San Martín perdió precisión, retrocedió en el campo y permitió el crecimiento de Atlanta, que comenzó a generar peligro principalmente a través de centros al área.
El empate era cuestión de tiempo y llegó a los 29 minutos, cuando Rodrigo Moreira conectó de cabeza un tiro libre desde la derecha para establecer el 1-1.
Lejos de reaccionar, el conjunto sanjuanino se desordenó aún más y quedó expuesto en el tramo final. Ya en tiempo de descuento, Federico Álvarez aprovechó el desconcierto defensivo y sacó un potente remate desde afuera del área para sellar el 2-1 definitivo.
El pitazo final desató el malestar en las tribunas, con silbidos y reclamos dirigidos tanto al equipo como al cuerpo técnico. San Martín dejó pasar una oportunidad clara y profundizó las dudas en un momento clave del torneo, dejando en evidencia la irregularidad que viene arrastrando fecha tras fecha.