El fútbol de los barrios, ese que moviliza multitudes en cada rincón de la provincia, ya tiene hoja de ruta. Tras la última reunión celebrada en el Consejo de la Primera B de la Liga Sanjuanina de Fútbol, los dirigentes terminaron de pulir los detalles y quedaron oficialmente conformadas las dos zonas que darán vida al próximo torneo de ascenso. Con nombres históricos y equipos que buscan recuperar su lugar de privilegio, la expectativa es total en los clubes sanjuaninos.
Zona A: Duelo de gigantes y mística barrial
La denominada Zona A se presenta como un grupo de «alto voltaje», donde se mezclan equipos con mucha historia en el fútbol doméstico y representantes de departamentos que siempre dan pelea. En este sector, destaca la presencia de Independiente Villa Obrera, un club que siempre aspira al protagonismo, junto a Árbol Verde, el «Verdolaga» que busca volver a los primeros planos.
Completan este exigente grupo los equipos de Centenario Olímpico, Recabarren, Defensores de los Andes, San Agustín, Los Pumas, Punteto, Rivera y Juventud Ullunera.
Zona B: Entre la tradición y la ambición
Por otro lado, la Zona B no se queda atrás en cuanto a nombres de peso. Aquí hay instituciones con un pasado reciente en la máxima categoría y una infraestructura envidiable, como es el caso de Sportivo del Bono y el Club Atlético Aberastain de Pocito. Ambos clubes parten, en los papeles, como serios candidatos a pelear por los puestos de vanguardia para retornar a la Primera División.
Sin embargo, el camino no será sencillo, ya que deberán medirse ante rivales sumamente duros y consolidados en el ascenso como San Damián, Picón, Fiorito, Villa Hipódromo, Libertad Juvenil, Huarpes, Juventud Unida y El Globo. La paridad parece ser el factor común en este grupo, donde cada punto obtenido de visitante valdrá oro en la lucha por la clasificación a las instancias finales.